SOBRE LA ACTIVIDAD
Reivindicamos nuestros derechos no solo como gitanas, sino también como mujeres, ocupando nuestro lugar en las calles cada 8 de marzo con pancartas, voces y presencia.
Nuestra lucha no se limita a una sola identidad, porque vivimos múltiples realidades que se entrecruzan: somos mujeres y somos gitanas, y desde esa experiencia exigimos igualdad, dignidad y justicia.
Salir a las calles el 8M es también afirmar que nuestras voces cuentan, que nuestras reivindicaciones forman parte del movimiento feminista y que no aceptamos seguir siendo invisibilizadas.
Con nuestras pancartas, nuestra presencia y nuestra palabra, hacemos visible una lucha propia, colectiva y necesaria.
Nuestra lucha no se limita a una sola identidad, porque vivimos múltiples realidades que se entrecruzan: somos mujeres y somos gitanas, y desde esa experiencia exigimos igualdad, dignidad y justicia.
Salir a las calles el 8M es también afirmar que nuestras voces cuentan, que nuestras reivindicaciones forman parte del movimiento feminista y que no aceptamos seguir siendo invisibilizadas.
Con nuestras pancartas, nuestra presencia y nuestra palabra, hacemos visible una lucha propia, colectiva y necesaria.

